“Necesitamos cambiar el switch entendiendo que hombres y mujeres tenemos las mismas capacidades cognitivas”

19 · marzo · 2019

María José Escobar, doctora en Neurociencia del Departamento de Electrónica

 

“Necesitamos cambiar el switch entendiendo que hombres y mujeres tenemos las mismas capacidades cognitivas”

 

El pasado 8 de marzo se conmemoró el Día Internacional de la Mujer y la única investigadora se refiere a su área de estudio y al por qué todavía no irrumpen más mujeres en la electrónica.

 

Bendita seas entre todos los hombres. Así se ve María José Escobar dentro del organigrama académico del Departamento de Electrónica de la Universidad Santa María. No porque no quieran más mujeres, si no porque son pocas las que han seguido esta línea de estudio y se hayan especializado como ella en áreas multidisciplinarias que hoy la tienen tan bien posicionada entre los académicos e investigadores del Departamento.

 

Pero ¿quién es María José? María José escobar es sansana. Estudió en nuestra universidad Ingeniería Civil Electrónica y siguió en su misma alma mater el Magíster en Ciencias de la Ingeniería Electrónica. Su interés por la ciencia y por el trabajo más integrado de la Electrónica la llevaron a seguir sus estudios en Francia donde el año 2009 obtuvo el grado de Docteur en Sciences de la Universidad de Nice Sophia Antipolis. Su trabajo de doctorado, realizado en el equipo Neuromathcomp INRIA-Sophia Antípolis, consistió en modelos bio-inspirados para el análisis y estimación del movimiento aplicado al reconocimiento de acciones en videos y al problema de la integración del movimiento (problema de apertura).

 

De eso han pasado 10 años y hoy María José continua sus investigación de la mano con las clases y su familia.

 

 

-¿Desde cuando que trabajas en la Universidad?

 

-Trabajo desde el 2011 cuando ingresé por un Programa de Atracción de Capital Humano en la Academia de CONICYT, para trabajar en el área de BioIngeniería. Luego de eso, entré el 2014 a la planta académica gracias a un concurso que buscaba profesionales en áreas multidisciplinares, tales como, la BioIngenieria.

 

-¿Cuál es tu campo de investigación?

 

-Trabajo principalmente en Neurociencia Computacional y en Robótica Cognitiva. En el área de la Neurociencia Computacional me interesa el estudio de nuestro sistema visual, entender sus principios de funcionamiento y cómo codifica y procesa la información sensorial. Creo fuertemente que este conocimiento nos puede ayudar a desarrollar tecnología innovadora y eficiente. Con respecto a la robótica cognitiva buscamos aplicar el conocimiento que tenemos sobre sistemas sensoriales, desarrollo de habilidades o toma de decisiones, en el diseño de controladores de robots que sean adaptables, flexibles, y que puedan interactuar de mejor manera con nosotros humanos.

 

-¿Por qué te decidiste por esa área en específico?

 

-Las máquinas biológicas de nuestros cuerpos y otras especies son fascinantes. Están llenas de procesos que corren de manera paralela, completamente sincronizados, moldeables por su entorno, capaces de sobrevivir en un ambiente variable desarrollando conductas, formas de comunicación y, en nuestro caso, conciencia.

 

-¿Cuáles han sido tus mayores logros en el ámbito académico y personal?

 

-En el ámbito personal mi familia, mis dos hijos y un marido maravilloso que me apoya en todo. En el ámbito profesional, me es muy gratificante poder contribuir multidisciplinarmente enlazando temas de ingeniería, robótica, neurociencia y filosofía.

 

LA ÚNICA MUJER

 

-¿Qué sientes al ser la única mujer del Departamento de Electrónica dentro de los académicos e investigadores?

 

-Una fuerte responsabilidad. Al ser la única mujer eres inevitablemente un modelo a seguir por las estudiantes del Departamento, lo que genera en mi un fuerte desafío de tener realmente la altura que ellas esperan. Me gustaría mucho que fuésemos más, creando sinergia y dejando de ser una singularidad para convertirnos en una situación normal que atraiga también el potencial de nuevas estudiantes interesadas por cambiar el mundo por medio de la ingeniería.

 

-¿Qué le dirías a las mujeres estudiantes que están en la universidad?

 

-Que se atrevan a seguir este fascinante camino. La ingeniería nos entrega las herramientas para entender cómo funciona el mundo que nos rodea, y por medio de este conocimiento ¡podemos cambiar el mundo!, desarrollando tecnología que nos permitan cambiar y mejorar la forma de vida de todos nosotros.

 

-¿Por qué crees que tan poquitas mujeres se interesen por la electrónica? 

 

-Es una excelente pregunta, difícil de abordar en unas pocas líneas. Es un problema de muchos factores que parte desde la casa cuando somos pequeñas, que para revertirlo, requiere un involucramiento país que abarque la educación desde la pre-básica hasta la Universitaria. Necesitamos imperiosamente cambiar el switch entendiendo que hombres y mujeres tenemos las mismas capacidades cognitivas y de toma de decisiones, así como también, que la diversidad de género es una ventaja que promueven un mejor desarrollo de las organizaciones. ¿Qué podemos nosotros como escuela de ingeniería hacer a corto plazo?, creo que hemos errado entregando el mensaje del rol de la electrónica en la sociedad, debemos replantear la forma en que difundimos la carrera indicando que por medio de la electrónica sí se pueden hacer cambios relevantes que mejore la vida de las personas, que podemos soñar y crear lo que aún no se imagina. También es muy importante el rol de mentoras, esto es, que las estudiantes encuentren referentes mujeres dentro de la carrera que las incentiven a seguir adelante, en este punto, creo que la medida transitoria necesaria para acelerar el cambio, es la discriminación positiva. Debiésemos forzar a que existan en el Departamento más académicas mujer.

 

-¿Qué te parece la discriminación positiva hacia la mujer? Nos beneficia o nos resta méritos?

 

-La discriminación positiva nace del hecho de querer revertir un sesgo injusto e inconsciente que existe en nuestra sociedad tanto en hombres como mujeres. Al ser inconsciente, es completamente necesario forzar la decisión, en este caso, hacia la mujer. Creo que es altamente necesario para acelerar el proceso natural que tardará algunas generaciones. Es importante indicar que se trata de un proceso de transición, y como tal, tiene ventajas con algún costo. Es probable que el costo inicial sea que las mujeres que ocupan esos cargos no sean las más idóneas, pero es un riesgo que vale la pena correr para formar la bola de nieve que irá creciendo, hasta el punto de que no sea necesario contar con esta medida.

 

-¿Cómo te ves en 10 años?

 

-Me encanta mi trabajo, seguiría haciendo lo mismo. Eso sí, me imagino en un entorno diverso, en donde la brecha de género se haya acortado, enriqueciendo la calidad, el trato, las decisiones y el entornos de nuestra Institución.

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